El 20 de marzo, en el stand de Frederic Malle en El Corte Inglés de Puerto Banús, tuvo lugar una acción en directo en la que la artista activó un proceso de traducción entre lo visible y lo invisible.
Partiendo del universo olfativo de "Las Gemas del Desierto", la intervención se construyó como un ejercicio de intensidad y síntesis, donde el gesto se vuelve inmediato y la materia responde sin artificio. No se trata de ilustrar el perfume, sino de enfrentarlo: de llevarlo a otro lenguaje sin domesticar su carácter.
En esta acción, la pintura no representa, sino que reacciona. Se deja atravesar por la densidad, la calidez y la tensión propias de estas fragancias, generando una obra que no fija una imagen, sino que retiene un estado.
El resultado no es una traducción literal, sino una fricción entre disciplinas: un punto en el que lo efímero del aroma y lo físico de la pintura conviven sin resolverse del todo.